La radio es compañía, magia, música, periodismo y actualidad. Hoy se cumplen cien años del día en que “los locos de la azotea” hicieron la primer transmisión radial desde la terraza del Teatro Coliseo de Buenos Aires.

Mi vieja escuchaba a Magdalena, después al “negro” Martinheitz, a Hanglin… mi abuela a Larrea y el fútbol, siempre escuchaba los partidos de River mientras iba y venía de la cocina al living con el mate para mi abuelo. Mi viejo era un loco de los programas periodísticos, puteaba y discutía con los entrevistados o tenía que parar el auto para reírse de algún chiste de Mesa.

publicidad.jpg

Yo descubrí la radio de chica, cuando sonaba “Cantando bajo la lluvia” en el programa de Magdalena Ruiz Guiñazú yo sabía que había que llevar piloto y paraguas a la escuela. Luego vinieron mis programas. La Rock And Pop con “Radio Bangock”, ahí descubrí a Lalo Mir, otro grande, y después a Ari Paluch, Pergolini, y tantos otros.

¿Qué se puede decir de la radio? La radio es compañía para quien no tiene, es un amigo en la medianoche o a la mañana mientras tomás un mate. La radio es mágica.

No tiene rostros, o mejor dicho, no tenía, porque ahora las transmisiones se pueden ver por internet. La radio es una voz que te acompaña, te entretiene, te informa y te musicaliza la vida.

Larrea, Lafont, Guiñazú, Ibarra, «Pinocho», Fontana, Bravo, Badía y tantos grandes que nos hablaron al oído. Martinheitz con sus silencios y sus reflexiones…

Hoy, cien años después de la primer transmisión de esos “locos de la azotea”, le digo, simplemente… gracias por la compañía.

Leticia Russo

Compartila en las redes
Tags:

Deja una respuesta

Su Email no será publicado

*