El tiempo - Tutiempo.net

Máscaras transparentes que permiten leer los labios

en General

Ashley Lawrence, estudiante estadounidense de 21 años, diseñó máscaras especiales que facilitan la comunicación de personas con dificultades auditivas. La joven se encuentra realizando cuarentena preventiva para evitar posibles infecciones, y aprovecha su tiempo en aislamiento de una manera empática y solidaria.

La graduada de la estudiante de Educación Diferencial en la Universidad Eastern Kentucky, diseñó máscaras especiales con recortes en la tela, a la altura de la boca, donde la máscara consta de una transparencia para que las personas con discapacidad auditiva puedan leer los labios normalmente. Lawrence junto a su madre, comenzaron confeccionando los “tapabocas” con sábanas y plásticos que tenían en su hogar.

De acuerdo con algunas declaraciones de la norteamericana, luego de convencer a su madre de confeccionar las máscaras, experimentaron “con diferentes tipos de máscaras y al final” el modelo del diseño que trascendió “era el mejor”. Los barbijos realizados por la joven y su madre mantienen la estructura del modelo tradicionalmente  usado en  hospitales.

publicidad.jpg

“Pensé en las personas sordas, en las dificultades que tendrían para comprender qué les decían las personas” expresó Lawrence al medio cbs.news. En ese mismo sentido explicó que “la idea surgió cuando vio a la gente en Facebook fabricando su propio material”. 

Cuando su tarea se hizo conocida Ashley inició una campaña de crowdfunding. La finalidad de la campaña es reunir fondos para comprar más telas y plásticos, para así continuar produciendo. La intención de Ashley, es enviar de forma gratuita estas máscaras a las personas que realmente las necesiten.

La ocurrencia de Lawrence, tuvo su réplica en Argentina. Rosana Báez, una gestora de la localidad bonaerense de Guernica los está fabricando también. Sus barbijos rondan los $80, están fabricados con friselina y plástico, y además se pueden limpiar con alcohol.

Según contó Báez a la agencia Telam, la decisión de comenzar con este proyecto se debe al aliento de su hermana que tiene un problemas de hipoacusia. La gestora explicó que, con la pandemia, necesita ingresos extra, ya que está en un cese de actividad y es jefa de hogar.

«Mi hermana me comunicó con una profesora preocupada porque veía que no se podían comunicar con las personas que leen los labios” contó en diálogo con la agencia. Y explicó que experimento con dos modelos, de los que se seleccionó uno para la actual producción.

Compartila en las redes

Deja una respuesta

Su Email no será publicado

*

ultimas de General

ir arriba