«No hay razón para que alguien quiera una computadora en su casa.»  (Ken Olson,  Presidente y Fundador de  Digital  Equipment Corp., 1977)



¡Qué previsión equivocada de un hombre importante, ligado al mundo  digital!  Para  él  parecía   absurdo,    impensable, inverosímil. Las computadoras eran  para  grandes  empresas, para ricos negocios, personas de gran poder.

Él  no  creería si pudiera  ver  cuántos  hoy  tienen  computadoras  en  sus
cuartos, en  los  balcones  de  la  cocina,  dentro  de  sus pequeños  bolsillos.  Él,  probablemente,  no creería  por  no conocer la Palabra de Dios que  nos  asegura  que  «todo  es posible para Dios».

¡Hemos empezando un nuevo año!. Y lo  que  parece  imposible sólo depende de nuestra fe. Está desempleado y piensa que un buen empleo no se puede encontrar… ¡crea! Está enfermo y no  ve posibilidades de curación…  ¡crea!  Está solo y ya  ha perdido las esperanzas de encontrar a  la  persona  amada… ¡crea!  Aunque todo le parezca muy difícil, recuerde que nada es imposible para Dios.

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El año está justo al principio. No piense como aquel hombre de negocios en 1977. Piense como un creyente que tiene  fe. Espera con paciencia por la bendición del Señor Jesús. ¡Ella vendrá! Si es difícil, casi inaccesible, déjelo por cuenta  de Dios. Porque, ¡Todo es posible para nuestro Padre celestial.

¡Jamás hay que desanimarse! Que cada día sea un paso más hacia su bendición. Caminemos sosteniendo con mano firme la esperanza de la victoria. ¡Este será su gran año!

Claudio Valerio

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