Como sucedió en otras gestas locales, los rotarios dieron el puntapié inicial para fundar el colegio secundario, pero no solo se quedaron con la idea. Reuniones, trámites, charlas, pedidos… Mucho tiempo invertido para gestar lo que hoy es la escuela más grande del Partido de Escobar.


Así como los tiempos en la televisión son tiranos, también parecen serlos en los grandes e importantes actos. Al menos eso pareció en los protocolares festejos de la Escuela Técnica Hipólito Bouchard, donde pese a estar en la agenda inicial, los representantes del Rotary Club no pudieron hacer uso de la palabra, pero la historia no se puede cambiar.

Como con otras entidades del rico pueblo escobarense, la versión local del Rotary Club fue clave para la gestación de la primera escuela técnica por estos lares.

Allá por los años 60, los jóvenes de Escobar y zonas aledañas, interesados en una educación técnica estaban obligados a viajar a San Martin, Villa Ballester, Zarate, para cursar esta carrera. Esta situación fue entendida por el RC y por iniciativa del rotario Mariano Olivera se iniciaron gestiones.

En marzo de 1965 se cursó un pedido de audiencia al por entonces ministro de Educación de la Provincia de Bs As. para elevar esta necesidad y un año después, el Rotary Club de Escobar realizó una reunión extraordinaria participando entre otro el por entonces intendente Antonio Lambertuchi, como así también docentes, rotarios, representantes de la industria y el comercio local.

El rotario Oscar Larghi, formalmente, propuso a los presentes la creación de una Escuela Técnica, consiguiendo, luego de diversas opiniones, lograr por unanimidad el apoyo a la iniciativa , proponiéndose la integración de una comisión Mixta provisoria que fue presidida por él mismo, y que tuvo la misión de convocar a una Asamblea el  3 de junio de 1966, donde quedó conformada la Comisión Fundadora, presidida por el recordado rotario Don Arturo Brosio e integrada por rotarios y representantes de la industria y el comercio local.

 

Mucho más que una idea

 

Rotary no solo se conformó con generar la idea, se movilizó y sus miembros junto a los los demás integrantes de la Comisión, concentraron los esfuerzos para hacer realidad esa creación.

Se alquiló el primer terreno y galpón a la familia Ayala (allí se implementó el taller), y con maderas donadas por Ford Motors se construyeron las primeras aulas y la secretaría. Funcionó en la calle Sarmiento, entre Tapia de Cruz y Estrada. También fue muy bien recibida una donación de placas de madera aglomerada de la firma Coindel. Los primeros bancos los donó el Colegio San Vicente de Paul, mientras que muchas herramientas fueron donadas por personas de buena voluntad, quienes apoyaban esta gestación.

Hugues Toll donó algunas máquinas y fue así que en febrero de 1967 comenzó formalmente la inscripción de alumnos y la convocatoria de profesores que durante algún tiempo ejercieron de forma voluntaria y gratuita sus respectivos cargos. Rotary Club costeó los gastos en la primera etapa, obteniendo también apoyo de la comunidad.

Finalmente y después de mucho trajín de varias personas y mucho apoyo de comerciantes industriales y vecinos entre ellos Don Oscar Larghi que viajaba con frecuencia a La Plata en busca de concluir con las gestiones, llego el día deseado: en agosto de 1967 arribó el ministro de Educación de la Provincia, Don Alfredo Tagliabue y se oficializo la escuela, concluyendo así la etapa provisional.

Ese viejo edificio, donde hoy funciona un taller de autos, convivió en los inicios de los ochenta con el actual, en la calle Independencia, donde miles de alumnos escobarenses y de otros distritos pasaron en estos cincuenta años.

Ni aquel afamado y promovido políticamente incidente hace unos tres lustros logró manchar el buen nombre de una entidad reconocida no solo a nivel educacional. Cincuenta años educando al alumno, cincuenta años de respeto bien ganado. Felicitaciones Escuela Técnica Hipólito Bouchard.

 

 

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